Parece evidente que si te escribo acerca de algo no te estaría escribiendo a ti, sino por ti y, en consecuencia, creando un objeto, no tratando de presentar un contexto en el que pudieran experimentarse ideas. También estaría implicándome en el peculiar papel emocional de pedirte que leyeras algo no como una comunicación directa, sino como una pieza acabada, de la cual tú sólo podrías ser un observador pasivo. No estoy interesado para nada en la pasividad, de modo que para mi el proceso de componer es un proceso activo para plantear a través del contexto de estas palabras cómo pienso y, por tanto, cómo estoy pensando. El contexto y el contenido interactúan y me hacen tan presente como puedo serlo sin la alienante postura de describir una realidad objetiva... sea esto lo que fuere.

Edwin Schlossberg.